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Células de
médula ósea regeneran miocardio infartado
Bone marrow cells regenerate
infarcted myocardium
D.Orlic, P.Anversa et
al. Departamento de Medicina, New York Medical School.USA
Rama de Biología
y Genética molecular, NHGRI, y Laboratorio de Biología
molecular, NIH, Bethesda, Maryland. USA
D. Orlic, P.Anversa.
Bone marrow cells regenerate infarcted myocardium. Nature 410, 701-5
(2001)
El infarto de miocardio
conlleva la pérdida de tejido y el deterioro de la función
cardiaca. Los miocitos supervivientes son incapaces de restaurar
el tejido necrótico, y el corazón postinfartado se
deteriora con el tiempo. El daño en un órgano diana
es captado por las distantes células madre, que migran al
lugar del daño, y desarrollan diferenciación alternativa
de estas células madre. Estos sucesos promueven la reparación
estructural y funcional. El alto grado de plasticidad de estas células
madre nos llevó a estudiar si este miocardio muerto era capaz
de ser restituido con el trasplante de células de medula
ósea en ratones infartados. Clasificamos células de
medula ósea de linaje negativas (Lin- ) es
decir células que carecían de los marcadores propios
de las células que se sintetizan y/o se derivan directamente
de la médula ósea, como por ejemplo, linfocitos, eritrocitos,
plaquetas- en ratones macho transgénicos que expresaban la
proteína verde fluorescente, y también las clasificamos
según la expresión del marcador c-kit (este marcador
es una proteína cuyo ligando es el Factor Stem Cell SCF,
expresado por las células con características de pluripotencialidad).
Posteriormente al daño coronario, las células Lin-
c-kitpos fueron inyectadas en el músculo contractil
que delimitaba con la zona infartada. En este estudio demostramos
que miocardio de nueva creación ocupaba el 68% de la porción
infartada del ventrículo nueve días después
del trasplante de células de médula ósea. El
tejido en desarrollo estaba constituido por miocitos y estructuras
vasculares. Nuestros estudios indican que la inyección local
de células de médula ósea puede generar miocardio
de novo, mejorando los resultados de la enfermedad coronaria.
La inyección de
células de médula ósea Lin- c-kitpos
en la zona periinfartada del ventrículo izquierdo de
ratones hembra se resolvió en la regeneración miocárdica.
La reparación se obtuvo en 12 de 30 ratones (40%). El fallo
en la regeneración de infartos ha sido atribuido a la dificultad
del trasplante celular a tejidos que se contraen a 600 pulsaciones
por minuto. No obstante, la reacción inmunológica
al antígeno de histocompatabilidad del cromosoma Y (propio
de los machos) del donante puede también haber contribuido.
Los fascículos de miocitos ocupan el 68 +/- 11% de la zona
infartada y se extendieron desde la cara anterior a la posterior
del ventrículo. Ningún miocito nuevo fue encontrado
en los ratones a los que se les inyectó células Lin-
c-kitneg.
El origen y la tipificación
de los miocitos de nueva formación se observó por
la expresión de la proteína verde fluorescente (EGFP).
Ningún miocito con expresión de EGFP se encontró
en la porción superviviente del ventrículo. El estudio
de la formación de novo del miocardio, se realizó
además de con EGFP, mediante el marcaje de proteínas
específicas para miocitos, células endoteliales y
células de músculo liso. Esto nos permitió
identificar cada tipo de célula cardíaca, y a reconocerlos
formando parte de las distintas estructuras cardiacas. Se demostró
que la mayoría de las células creadas de novo tras
la inyección de células Lin- c-kitpos
eran miocitos, después células endoteliales, y por
último células músculo liso.
Para confirmar que los
miocitos nuevos representan células maduras funcionales,
se examinó la expresión de distintas proteínas
y marcadores de membrana que expresan los miocitos funcionales,
y que son responsables, como la conexina, de las conexiones intercelulares
y uniones eléctricas a través de la generación
de canales de membrana entre miocitos. Estos resultados fueron consistentes
con la competencia funcional esperada para el fenotipo de célula
cardíaca.
Para determinar si los
miocitos desarrollados a partir de la inyección de células
Lin- c-kitpos repercutían en la funcionalidad
del corazón como bomba, se midieron parámetros hemodinámicos.
Los resultados de ratones infartados no tratados y los inyectados
con células Lin- c-kitneg fueron similares.
En comparación con los ratones ficticiamente operados, estos
ratones infartados presentaron un mayor índice de fallo cardíaco.
En ratones tratados con células Lin- c-kitpos,
la presión ventricular izquierda telediastólica era
36% menor, y desarrollaban parámetros de gasto cardíaco
y funcionalidad cardíaca entre 30 y 40% superiores..
En resumen, el trasplante
de células Lin- c-kitpos de médula
ósea tiene una gran capacidad para la diferenciación
en tejido cardiaco. Aquí, se transforman en nuevos miocitos,
células endoteliales, y células de músculo
liso generando miocardio de novo, incluido arterias coronaria, arteriolas
y capilares. La reparación parcial del infarto de miocardio,
implica que las células trasplantadas responden a señales
del miocárdico alterado que promueve su migración,
proliferación y diferenciación dentro del área
de necrosis de la pared ventricular. Con la maduración postnatal,
se presumía que las plasticidad de las células madre
se veía restringida a los linajes celulares presentes en
el órgano de donde derivaban. Sin embargo, la limitación
en el potencial de diferenciación de las células madre
han sido superadas por los estudios que muestran como células
madre de médula ósea o cerebro pueden producir numerosos
tipos celulares. Hemos demostrado, por primera vez, que una subpoblación
de primitivas células madre de médula ósea
son capaces de regenerar miocardio in vivo, sustituyendo tejido
muerto.
Células madre
hematopoyéticas, melanoblastos derivados de la cresta neural
y células germinales primordiales expresan c-kit en sus membranas
celulares. Estas células primitivas migran durante el desarrollo
fetal hospedándose en saco vitelino y el hígado. Ambos
órganos son positivos para el mRNA codificante del Factor
Stem Cell (SCF), el ligando para el c-kit. Se cree que el SCF ligado
a membrana media la migración de las células madre
hematopoyéticas y otras células primitivas a sus órganos
diana. Los corazones del feto y del neonato son positivos para el
SCF, y aunque no está claro si las célula cardíacas
adultas generan SCF, la vía de señales c-kit/SCF podría
ser el mecanismo que explicara, en nuestras condiciones, que las
células Lin- c-kitpos migren desde
el lugar de la inyección a la zona del infarto de miocardio.
La enfermedad coronaria
supone el 50% de todas las muertes cardiovasculares y cerca del
40% de la incidencia de fallo cardíaco. Estos hallazgos nos
muestran las relevantes implicaciones que para la enfermedad humana
pueden traer estos descubrimientos. El tamaño del infarto
es el principal determinante de la morbilidad y mortalidad; los
infartos masivos que afectan al 40% o más del ventrículo
izquierdos en pacientes están asociados con el shock cardiogénico
intratable o con el desarrollo de un fallo cardíaco congestivo
de instauración aguda. En el pasado, la recuperación
de la función cardíaca ha dependido del crecimiento
de la porción no infartada del ventrículo. No obstante,
, la hipertrofia compensadora termina desarrollando un progresivo
deterioro de la función cardíaca, conduciendo a una
miopatía dilatada, un fallo cardíaco terminal y la
muerte. El trasplante de células Lin- c-kitpos
de médula ósea, tienen la capacidad de regenerar agudamente
cantidades significativas de miocardio funcional. Esta nueva forma
de reparar puede mejorar el resultado a largo y a corto plazo de
la cardiopatía isquémica.
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