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Varios experimentos en animales han reforzado
las posibilidades terapéuticas de la CELULAS MADRE DE ADULTO.
Citamos ahora 4 artículos que demuestran que las células
madre de Médula ósea son sin duda una opción
muy esperanzadora.
Así,
se ha publicado recientemente un artículo en el que se obtuvieron
células nerviosas de células de médula ósea.
En abril de 2001 dos grupos de trabajo (New York Medical College
y el National Human Genome Research Institute Bethesda, Maryland-)
publicaban que células madre de médula ósea,
eran capaces de regenerar músculo cardíaco dañado
. Para ello provocaron áreas de infarto, mediante embolización
de una arteria coronaria, a corazones de 30 ratones hembra. Posteriormente
inyectaron células de médula ósea procedentes
de ratones macho en las zonas sanas colindantes con el tejido cardíaco
de las hembras infartadas.
Nueve
días después de la inyección, las células
trasplantadas estaban formando nuevo tejido cardíaco células
musculares, células nerviosas de conducción y vasos
sanguíneos- en 12 de los 30 ratones. Este artículo
ha demostrado dos cosas. Por un lado, que las células madre
adultas son capaces de convertirse en células de diversas
estirpes (son pluripotenciales). Por otro lado, se ha demostrado
que las células madre adultas (en este caso de la médula
ósea) tiene capacidad de reconocer y localizar el lugar del
organismo donde se ha producido el daño, viajando a través
del tejido sano hasta la zona del daño.
Los autores afirman que aunque la tasa de éxitos no fue extremadamente
alta ( de 30 ratones, se curaron 12), es posible que el uso de ésta
técnica en el hombre tenga mejores resultados, pues no existiría
la dificultad de trabajar con órganos minúsculos que
laten a 600 pulsaciones por minuto. También hablan de la
posibilidad de rechazo inmunológico de las células
trasplantadas por razón de que éstas procedían
de ratones macho, y eran transferidas a hembras. Los autores afirman
no ver ningún inconveniente en usar esta técnica en
humanos.
En otro estudio (Universidad de Columbia), se aislaron células
de la médula ósea de voluntarios. Posteriormente se
inyectaron estas células a ratas a las que se había
provocado infartos cardíacos. Dos semanas después
de la inyección, los investigadores comprobaron que capilares
formados por células endoteliales humanas representaban el
25% de los capilares del corazón. Cuatro meses después,
las ratas que habían sido inyectadas con las células
humanas presentaban considerablemente menos tejido cardíaco
cicatricial y una mejor función cardíaca que las ratas
no tratadas con células de médula ósea humana.
El 24 de agosto de 2001, científicos de la Universidad de
Düsseldorf han declarado que han conseguido una mejora
espectacular en un hombre que padecía un infarto, injertándole
células madre obtenidas de su propia médula ósea.
Los médicos afirman que tras inyectar estas célula
madre de médula ósea en la zona infartada del corazón,
éstas han evolucionado hasta convertirse en tejido muscular
cardíaco, mejorando considerablemente la función cardíaca
del paciente: en la actualidad el área de corazón
dañada se ha reducido casi una tercera parte y el funcionamiento
del corazón ha mejorado sensiblemente. Meses antes,
en Paris, el equipo del Dr. Menasche había realizado el mismo
experimento, con la salvedad de que las células inyectadas
eran mioblastos, es decir, células inmaduras extraidas directamente
del músculo de la pierna, en vez de células de la
médula ósea.
Otro experimento ha reafirmado en su postura a los científicos
que abogan por las células madre de médula ósea
como uno de los principales tejidos fuente para la reparación
de estructuras corporales dañadas. En este estudio (Universidad
de Yale), se muestra como una única célula de medula
ósea de ratón adulto puede multiplicarse y dar lugar
a pulmón, hígado, intestino y piel. El experimento
consistió en un doble transplante medular. Se inyectaron
células de médula ósea de ratón marcadas
con una proteína fluorescente verde, en el torrente sanguíneo
de ratones hembra que habían recibido una dosis de radiación
mielotóxica letal (que destruyó gran parte de las
células de la médula ósea). Dos días
después, mataron los ratones receptores, aislando células
marcadas de verde que se habían instalado en su médula
ósea. Posteriormente inyectaron en ratones radiados, una
sola de las células marcadas de verde junto con células
de la médula ósea de los ratones hembra que sobrevivieron
al menos un mes. Once meses después del segundo trasplante,
los científicos mataron a los ratones supervivientes, encontrando
células de la progenie de la célula inyectada en pulmón,
piel, intestino, hígado, así como hueso y sangre.
Esto podría demostrar que una célula madre de médula
ósea puede probablemente dar lugar a cualquier tipo celular.
Aunque la médula osea es un órgano asequible, a veces
las técnicas de estimulacón farmacológica de
la médula ósea para la recolección de células
madre en donantes, no son efectivas, y hay que proceder a recoger
estas células directamente por punción, maniobra que
no deja de ser traumática. Por ello, muchos investigadores
abogan por buscar células pluripotenciales de órganos
todavía más accesibles. Así, un equipo de investigadores
canadienses, de la Universidad McGill, Montreal, ha conseguido obtener
células de de distintas estirpes celulares (células
endoteliales, musculares, adipocitos) a partir de células
madre- de piel. Recordemos el anuncio de PPL .

Kocher AA et al.; "Neovascularization of ischemic myocardium
by human bone-marrow-derived angioblasts prevents cardiomyocyte
apoptosis, reduces remodeling and improves cardiac function";
Nature Medicine 7, 430-436; April 2001.
Diario El Pais, 15/08/2001
Krause DS, Theise et al.; "Multi-Organ, Multi-Lineage Engraftment
by a Single Bone Marrow-Derived Stem Cell"; Cell 105, 369-377;
May 4, 2001

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